ESTERILIZACIONES

8 de January del 2016

La esterilización es un proceso quirúrgico que consiste en la retirada total o parcial de los órganos reproductores internos (ovarios y útero, en hembras y testículos en los machos).

El procedimiento se realiza bajo anestesia general y debe hacerlo siempre un veterinario.

Las perras y gatas pueden ser esterilizadas en cualquier momento, pero en perras, si se hace antes de que tengan su segundo celo disminuye considerablemente el riesgo de aparición de tumores de mama.

El celo en perras ocurre normalmente dos veces al año con una duración promedio de 3-4 semanas. El primer celo de las hembras se presenta entre los seis y diez meses, aparece antes en razas pequeñas que en grandes.

En gatas se presentan distintos celos al año durando cada uno varios días y normalmente el primero se presenta hacia los seis u ocho meses de edad.

 

 

Varias razones por las cuales esterilizar a su perro o gato

1. Se incrementa la calidad y esperanza de vida porque disminuye la posibilidad de que se desarrollen infecciones uterinas (piómetras), tumores y enfermedades de los órganos reproductores.

2. En muchos casos se disminuyen conductas no deseadas , la costumbre de marcaje territorial en gatos, los maullidos y quejidos de las gatas en celo, se reduce o elimina la agresividad hacia otros machos.

3. Se reduce el problema del abandono de animales porque previene el nacimiento de cachorros no deseados que muy probablemente no tendrán un hogar.

4. Se e liminan los embarazos psicológicos que se presentan en algunas hembras después del celo.

¿Por qué si aparentemente todo son ventajas la gente es reacia a realizar la esterilización?

1. Creencia de que el animal engordará y le cambiará el carácter.
La esterilización puede modificar los balances hormonales. El animal esterilizado puede presentar tendencia a engordar pero el problema del sobrepeso viene dado por una dieta excesiva y por bajos niveles de ejercicio. 
El carácter no viene determinado por las hormonas; su temperamento, vitalidad, cariño, inteligencia, ganas de jugar.... no cambian.

2. Miedo a la anestesia. 
Aunque existe un leve riesgo, los anestésicos usados actualmente por los veterinarios son muy seguros y el procedimiento genera beneficios mayores que el riesgo que implica la anestesia. El animal permanece monitorizado y previamente a la cirugía se le realiza un prequirúrgico: análisis de sangre y electrocardiograma que minimizan los posibles riesgos. 
Siempre podemos recurrir a nuestro veterinario para despejar dudas, él nos orientará de la mejor manera posible.

3. Creencia de que es cruel privar al animal de su actividad sexual.
La sexualidad de los animales aparece únicamente durante el celo. El animal castrado no tiene instinto reproductor por lo que no puede echarlo de menos.

4. Creencia de que es necesario que las hembras tengan por lo menos una camada. 
No hay evidencia médica que sostenga este argumento. Cuanto más temprana es la esterilización o castración mejor (dentro de unos plazos que marcará el veterinario). Esta cirugía diminuye el riesgo de desarrollar un gran número de enfermedades como tumores de mama, o de ovarios en las hembras y tumores testiculares o enfermedades de próstata en los machos.

5. Mejor castrar a las hembras que a los machos para reducir las camadas indeseadas. 
Los perros machos sin castrar son una gran parte del problema de superpoblación de animales ya que cuando se escapan son capaces de preñar a varias hembras. No hay que pensar que el perro dejará de ser macho si se castra, lo seguirá siendo, sólo perderá su deseo de reproducirse. El macho o la hembra se castran cuando han alcanzado un tamaño prácticamente adulto y ya tienen la morfología y los caracteres secundarios propios de su sexo.